Paradigmas de la Teoría de la Comunicación

Las teorías que explican el tema del conocimiento se originan a partir de la mente como instrumento para el entendimiento de la experiencia intelectual y de la descomposición del mundo exterior en objetos y acciones, con el fin de explicar el mundo interior partiendo del funcionamiento cognitivo del hombre. De acuerdo con este razonamiento, las teorías científicas son un conjunto de enunciados que tienen como finalidad la explicación de un fenómeno, el cual requiere de la construcción de modelos para su representación. Por lo tanto, el conocimiento es un constructo o representación humana, que tiene como objetivo dar explicación de la realidad.  Es por ello que las ideas son el punto inicial y final del conocimiento científico y, tanto su percepción como su representación mental, forman parte de las operaciones que el cognoscente realiza para combinar ideas de manera lógica, estructuradas en conjuntos ordenados de proposiciones conocidas como teoría. (Bunge, 2005).

En cuanto al origen del estudio de la comunicación como ciencia, (Rodrigo, 2001) considera que no todos los teóricos han dedicado sus esfuerzos a la fundamentación epistemológica de las teorías de la comunicación, este se debe primero que todo al grado de atención que ha recibido el objeto de estudio dentro de las ciencias sociales que a la consolidación gnoseológica de la disciplina como tal; en segundo lugar, su pluridisciplinariedad ha resumido los problemas epistemológicos prexistentes en los inicios de otras disciplinas, por lo que se hace necesario la determinación y delimitación de su objeto de estudio en sus múltiples facetas. Sin embargo, (López, 1997) asevera que la configuración de los estudios de comunicación no trata de los conflictos de límites o fronteras, sino de métodos, este conflicto es producto de una incorrecta observación del fenómeno.

Ahora bien, la comunicación como cualquier objeto de estudio de desarrollo investigativo, puede abordarse desde diversos enfoques epistemológicos que determinan y establecen los diferentes modos posibles en los cuales un fenómeno puede ser explicado y abordado. Desde la década de los 50’s, en las ciencias relacionadas con el estudio del hombre, como las ciencias humanas, se han replanteado en forma crítica las bases epistemológicas de los métodos incluso de la misma ciencia. (Martínez, 2008). Es por esta razón que la actividad académica, busca clarificar los bemoles e insuficiencias de los paradigmas dominantes. Un paradigma científico puede definirse como un principio de distinciones-relaciones-oposiciones fundamentales entre algunas nociones matrices que generan y controlan el pensamiento (Barrera, 2008); es decir, la constitución de teorías y la producción de los discursos de los miembros de la comunidad científica determinada.

Entre los principales paradigmas de la investigación científica, dentro de los cuales se pueden enmarcar las diferentes teorías de la comunicación están: el paradigma o modelo racionalista o cuantitativo y el paradigma de investigación con enfoque cualitativo o naturalista. Cada uno de estos paradigmas presentan las siguientes características enumeradas por (Pérez, 1990):

Modelo Cuantitativo: desde el punto de vista metodológico, adopta el denominado método “standard” o ideal de la metodología científica de las ciencias naturales. Este enfoque percibe una realidad social bastante restringida, puesto que analiza y estudia aquellos fenómenos observables que son susceptibles a la medición, análisis matemático, correlación de las variables y control experimental; por lo tanto, considerando su rigurosidad y credibilidad científica para su validez y adopción de la generalización de los procesos, excluye las realidades únicas situaciones particulares e irrepetibles de la subjetividad de las ciencias sociales.

Modelo Cualitativo: este paradigma surge en contraposición al enfoque racionalista y como alternativa al estudio de las disciplinas del ámbito social, donde desde una perspectiva cuantitativa, no se puede explicar ni comprender en toda su extensión la problemática, restricciones e individualidades de los fenómenos asociados con el hombre. Este modelo parte de la descripción conceptual de un hecho o situación que busca guardar la mayor intersubjetividad de una realidad compleja.

Existen otras fuentes que tratan de determinar los orígenes epistemológicos de la comunicación a partir de diversas corrientes filosóficas de la teoría del conocimiento. Armand y Michelle Mattelart (1997) citado por (Rodrigo, 2001) por ejemplo, se refieren a las escuelas de estudio tales como el empirismo norteamericano (representado por las Escuela de Chicago  y la Mass Communication Research), la teoría de la información (representada por la teoría matemática de la comunicación y la escuela de Palo Alto) la teoría crítica (representada por la Escuela de Frankfurt), el estructuralismo (representado por la semiología), los estudios culturales británicos, la economía política (la comunicación internacional y la sociedad de la información), el estudio del movimiento intersubjetivo-etnometodología, la síntesis creativa, post-modernismo, globalización y, finalmente, las corrientes que fundamentan la sociedad red tecnológica de fin de siglo.

En referencia a la conceptualización anterior, los autores  (Laramée y Valle, 1991) citado por (Rodrigo, 2001) consideran que existen otros cuatros paradigmas dominantes en la teoría de la comunicación: el cibernético, el behaviorista, el funcionalista y el interpretativo, de igual forma, los autores determinan las siguientes características de los mencionados paradigmas:

  • El paradigma cibernético: estudia la comunicación a partir tanto del control de la trasmisión de mensajes en las equipos electrónicos y en los seres humanos. Entendiéndose por cibernética como la ciencia de los sistemas. En su estudio de los sistemas, como por ejemplo en el ámbito de la comunicación organizacional, el paradigma cibernético se interesa por la autorregulación de los sistemas que busca el equilibrio del mismo mediante la retroalimentación.
  • El paradigma behaviorista: al igual que en el comportamiento, este esquema sigue siendo el modelo basado en estímulo-respuesta, de acuerdo con el cual a todo estímulo le corresponde una respuesta apropiada y previsible. Aplicando este paradigma a los estudios de la comunicación el modelo tiene como objeto identificar los efectos de comunicación de masas.
  • Paradigma funcionalista: describe a la sociedad como un todo organizado en el que cada elemento se explica por la función que cumple. Por consiguiente, se trata de descubrir cuáles son las funciones de los elementos de la comunicación.
  • El paradigma interpretativo: concibe a la sociedad como una construcción social, a partir de los consensos sobre la interpretación de la realidad  que hacen los sujetos. En este sentido, a la comunicación le interesa estudiar las historias, los mitos, los rituales, los conflictos y los sistemas simbólicos culturales.
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